“¿Estás bien?”, le preguntó
después de observarla fijamente largo rato.
Ella tenía la mirada clavada en el piso.
“No”, contestó sin levantarla.
Enseguida entendió que era lo más sincero
que había dicho en toda su vida.
después de observarla fijamente largo rato.
Ella tenía la mirada clavada en el piso.
“No”, contestó sin levantarla.
Enseguida entendió que era lo más sincero
que había dicho en toda su vida.

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